La primera parte del vaticinio que Germán Núñez tiró en LA GACETA dominical se cumplió: Cardenales se impuso con autoridad en el complicado duelo ante Los Tarcos y logró terminar la primera rueda del Regional afirmado en el tercer escalón de la tabla.
Hasta aquí, eso es lo seguro. Ahora bien, habrá que esperar tres o cuatro días para comprobar si realmente se concreta la otra mitad del presagio: que su hermano Augusto Núñez, segunda línea de los "rojos", se pase la mitad de la semana encerrado entre las cuatro paredes de su habitación para evitar la "gastada" familiar.
Es que así se vive el rugby en casa de los Núñez: como un superclásico. Además de algún agasajo en particular, el que gana se hace acreedor del derecho a la "cargada" y al que pierde no le queda otra que borrarse de la escena hasta que pase el temblor.
"Era un partido especial", reconoció "Chicho", con la victoria ya en el bolsillo. "Lo quería ganar como fuera porque sino después me iba a tener que bancar las gastadas en mi casa. Por suerte al final pude festejar yo y el que se fue triste es él", chicaneó.
¿Hubo choque en el terreno? Algo así. "En un ruck me crucé y le pegué un ?chirlo?, je", confesó el fullback antes de irse a las duchas.
Más allá del duelo "Nuñez vs. Núñez", la de ayer fue una gran victoria para "Nales". Además de cortar la racha triunfal de Tarcos, le dio mayor base a su pretensión de pelear por la corona hasta el final.